Nuevo modelo: ¡Siracusa!

 

Hace casi un año empecé a perfilar la idea de añadir una pastilla de puente a mi modelo Berlín-II.

A la mayor paleta tonal se añadiría una mejor acústica (ya se verá más adelante), y lo que era una idea nebulosa empezó a convertirse en algo real.

Decidí que la caja tendría la forma habitual en mis guitarras de 15 pulgadas, en lugar del diseño poco convencional de las Berlín-II. Además, como la segunda pastilla no podía estar en un agujero en la tapa (habría destrozado la acústica completamente), decidí que las dos pastillas fueran flotantes. Ya había hecho esto antes en varias guitarras, usando golpeadores de plástico con un esqueleto de FR4 (fibra de vidrio). Todos mis diseños para el nuevo modelo partían de esta idea, basada en los antiguos golpeadores McCarty de Gibson. Decidí que los controles también irían en el golpeador y bajo las pastillas, algo que ya había hecho.

El mástil tendría clavijas ligeras de Gotoh, incrustadas en la pala como en las Berlín-II. Muchas de mis guitarras con esta forma y tamaño tienen dieciséis trastes fuera del cuerpo, pero siempre he tenido el problema de encontrar estuches de la más alta calidad para ellas. La pala más pequeña casi me dejaba sacar dieciséis trastes y utilizar un estuche Hiscox, pero faltaban unos pocos milímetros. Al final opté por quince, que es un poco atípico, aunque justificado.

La forma de la caja es básicamente la misma que en mis guitarras Jamaica. El fondo también, aunque tiene unas graduaciones muchísimo más ligeras. La tapa es diferente, tanto en el diseño de la boca (las Jamaica tienen efes) como en las graduaciones, el arqueo máximo y el perfil en la zona del cutaway. El varetaje sería también muchísimo más ligero.

Estaba haciendo un par de guitarras de este modelo cuando me contactó un guitarrista italiano. Quería algo diferente, pero le gustó la idea de este modelo innovador y de algún modo le enredé. La mala noticia para mí era que no podría usar los dos mástiles que ya tenía hechos, porque él quería un tiro de 24 3/4″ y una cejuela ancha, de 1 3/4″.

Mi cliente no acababa de ver claro el golpeador de plástico con las pastillas sobre él, con esas volutas tan peculiares. Prefería un golpeador de madera, lógicamente, y nada de volutas. Y aquí llegó la mejor idea de este diseño, que son las pastillas soportadas por el esqueleto del golpeador ¡Inspirada por mi cliente! Me gusta que los guitarristas alaben mis guitarras, pero absorbo y guardo obsesivamente las críticas y sugerencias. A veces estas cosas han marcado mi rumbo durante años. Añadí otras mejoras a la sujeción del golpeador a la guitarra, y también a los controles. Este diseño no vino rodando; tuve muchos problemas en el camino, pero al final salió algo bueno. Muy bueno, de hecho. Considero que esta parte es la innovación más grande de este modelo de guitarra. Y por eso le pedí a mi cliente un nombre para el modelo, y eligió Siracusa, que es perfecto.

El golpeador es una estructura con un esqueleto de fibra de carbono de 2 mm de grosor (descarté una versión en FR4 que no resultó suficientemente rígida). Está metido dentro de una pieza ahuecada de ébano que es la parte exterior visible. Las pastillas se unen al conjunto, en el que van integrados los potenciómetros, el selector y un conmutador que luego veremos:

Las pastillas tienen un diseño especial, se miren por donde se miren:

Tienen elevada inductancia, así que no son como la mayoría de las pastillas flotantes del mercado, que suelen tener inductancias bajas y un tono delgado. También tienen dos filas de piezas polares, con objeto de tener más control a la hora de usar cuerdas atípicas, por ejemplo de bronce. Son de tres hilos, como se ve en la inferior. Están hechas de una pieza de ébano, y tienen huecos para los potenciómetros en una especie de aleta que recuerda a las orejas de algunas pastillas P90. Van unidas al golpeador con tornillos:

Los potenciómetros van embutidos en unas piezas que los elevan sobre la superficie del golpeador:

A la vez, estas piezas adaptan el potenciómetro a la ruedecilla, que dispone de un rodamiento (a la izquierda hay una vuelta del revés, aunque borrosa). El funcionamiento es muy suave.

Aquí puede verse el circuito:

He utilizado condensadores SMD, con dieléctrico C0G. No creo la mayoría de cosas que se cuentan de los condensadores, pero nunca instalaré los que tienen dieléctricos inestables o con características piezoleléctricas.

El conmutador de pastillas es muy pequeño, pero es un componente de calidad. Hice un pequeño circuito impreso para él, de manera que las conexiones son limpias y fiables.

El conmutador adicional convierte los dos humbuckers en bobinas simples, con la particularidad de que las bobinas que elimina son las internas. Las que quedan activas son las otras dos, es decir, la más cercana al puente y la más cercana al mástil. De esta manera, cuando se selecciona esta opción de bobina simple, la posición central del selector de pastillas tiene una configuración humbucker paralelo.

La sujeción del golpeador a la guitarra se hace en dos puntos. El delantero tiene un rebaje:

En él se introduce una pieza que forma parte del golpeador:

El otro punto es el aro. El sistema habitual suele ser muy endeble; esta guitarra tiene un diseño más elaborado:

Notar que el cable de salida hacia el jack atraviesa un pequeño agujero en las cercanías de esta pieza.

A estas alturas ya muchos os habréis dado cuenta de que el acabado de esta guitarra no es una laca pesada y brillante. Tiene un acabado al aceite (Osmo), que le da un aspecto mucho más natural.

En el interior del aro hay tuercas-insertos de latón para los tornillos:

La caja está hecha con las maderas habituales en las guitarras de jazz: pícea en la tapa y arce rizado en el fondo y aros. Ya comenté anteriormente que el fondo era similar al de mis guitarras Jamaica, aunque este otro no tiene nada que ver en cuanto a graduaciones. La tapa es diferente pero, igualmente, está afinada al límite. Las varetas son en X, y se cruzan fuera del centro para compensar la boca desplazada hacia un lado.

El diseño del mástil es laminado y, como ya comenté al principio, tiene clavijas Gotoh Stealth, muy ligeras:

Las placas que tapan los mecanismos son de ébano reforzado con fibra de vidrio en la parte trasera, un sistema que permite usar madera en partes muy delgadas:

Los trastes son de acero inoxidable, y el diapasón es de ébano rizado, si bien el rizo siempre es difícil de apreciar en el ébano.

En cuanto a los accesorios, el puente es del tipo más moderno que estaba usando para mis guitarras Berlín-II, aunque más alto. El modelo Berlín tiene el diapasón encolado directamente a la tapa, mientras que el Siracusa tiene una extensión, una pieza habitual en las archtops que da más libertad a la hora de decidir el ángulo de breakthrough, la altura del puente y otros factores.

Este puente es muy pequeño:

El pie es hueco, muy ligero. La silleta es de ébano externamente, pero eso es solo la “piel”. Todo su interior es de fibra de carbono “pultruída” (todas las fibras orientadas en la misma dirección). El mecanismo de ajuste es mucho más pequeño y ligero que el habitual (“thumbwheels”).

 

 

En cuanto al cordal, decidí hacer una modificación. En lugar de las piezas habituales que utilizo para poner las cuerdas a tierra, que se ven desde el exterior, pensé dejarlas en el interior. De paso decidí cambiar la forma, y al final el resultado fue elegante, y no solo hablo de estética, sino de funcionalidad, robustez y construcción. Sin duda el cordal fue otro de los puntos brillantes de este diseño:

Esa primera figura muestra los anillos que dan tierra a las cuerdas, de latón. Aquí se ven por la parte superior:

Quedan totalmente dentro del cordal, y encastrados totalmente en él. Aparte de estos detalles técnicos, el cordal me parece bellísimo, el mejor que he diseñado. El complemento perfecto para una guitarra de este nivel.