Siracusa 16R—Cosas que vienen y otras que ya están aquí

Llevo un tiempo haciendo guitarras con piezos integrados en el puente, que hago yo mismo partiendo de las plaquitas piezoeléctricas. No querría hablar de eso ahora (ya lo haré), sino de un diseño en particular, al que llamo “Siracusa 16R”, y al que llevo dando vueltas mucho tiempo.

Este modelo partía de una guitarra, a la que llamé “Siracusa 16P”, con P de piezo, que era básicamente una Siracusa 16 con un puente piezoeléctrico en lugar de la pastilla del puente:

En esa guitarra los controles están en el cordal: un tono para el pickup magnético y volúmenes independientes para el magnético y el piezo. Con el mismo principio también hice un modelo derivado del Berlín II, que ahora llamo Berlín IV:

Mi objetivo era hacer una Siracusa con un manejo más sencillo del sistema magnético/piezo y, quién sabe, quizá usar algo similar para el modelo Berlín. Esta guitarra sería la “Siracusa 16T” y, para empezar, tendría todos los controles en el golpeador. Tendría volúmenes independientes para el piezo y el magnético, situados como en los modelos Siracusa sin piezo, y un volumen maestro adicional en lugar del conmutador de pickups de las Siracusa convencionales. También tendría controles de tono (graves y agudos) para el piezo, y un control de tono para el pickup magnético que solo funcionaría en determinadas situaciones, dependiendo del modo en que se estuvieran usando los jacks de salida:

 

Para hacer esto último, el potenciómetro de tono para la pastilla magnética estaría conectado mecánicamente (a través de un engranaje) al control de agudos del piezo. Es la ruedecilla de color rojo en el esquema. Esto tiene su importancia, porque es una buena idea que más tarde rescaté, ya veréis.

La Siracusa 16T era una buena idea, pero también me iba a dar mucho trabajo. Mi objetivo a más corto plazo era hacer un modelo intermedio, al que llamé “Siracusa 16R”, que también llevaría los controles en el golpeador. Seguiría teniendo el mismo buffer de muy alta calidad para el piezo diseñado por mí para los modelos anteriores pero, a diferencia del modelo posterior, no permitiría la mezcla de piezo y magnético ni el control tonal del piezo más allá del volumen. Pasé por muchísimas ideas, y al final me decidí por una que, en principio, me pareció muy buena:

Compartía con la futura Siracusa 16T el papel de los dos potenciómetros bajo el pickup magnético, que son los volúmenes del pickup magnético y el piezo. El potenciómetro de tono del pickup magnético está bajo el golpeador y, en el centro, el conmutador bobina simple/humbucker que ya se usaba en las Siracusa convencionales. Sin embargo, el único cambio real respecto a la Siracusa 16P era que los controles estaban ahora en el golpeador y no en el cordal. En cierto momento había pensado que era un buen diseño, sí, pero creo que me cegó el hecho de haber situado los dos volúmenes bajo el pickup. Esa era, en efecto, una buena idea, pero el resto, ahora, me gustaba poco (¿no hay demasiadas comas en esta frase?). Qué faena sería cambiarlo ahora que tenía, no ya un diseño, sino también un objeto sofisticado construido de acuerdo con él. Lo ideal sería haber tenido algún tipo de control maestro de volumen, pero no había llegado a ver de qué manera podría hacerlo con tan poco espacio bajo el golpeador.

Hace un par de semanas dediqué un buen rato (otro más) a pensar en ello. Y así nació la segunda versión del golpeador de la Siracusa 16R. La parte más interesante y original es el control de volumen maestro, con dos potenciómetros separados eléctricamente, si bien mecánicamente unidos mediante los engranajes que son las propias ruedecillas de manejo. Unas fotos darán una idea más clara:

Ese es el chasis de baquelita que luego veremos cómo se integra en el resto del golpeador. Tiene tres potenciómetros: el de tono del pickup magnético y los dos de volumen unidos mecánicamente.  Un pequeño circuito impreso en la parte superior hace todo más sencillo y limpio:

El cuerpo del golpeador es similar al de la primera versión:

Hace un tiempo que vengo usando ziricote para estas piezas, siempre espectacular:

Los potenciómetros que van bajo el pickup tienen un manejo es muy suave, no ya por la calidad del propio componente, sino porque van dentro de pequeñas piezas que incluyen un rodamiento:

Detalle del chasis que incluye el volumen maestro:

El potenciómetro de volumen es el de la izquierda, el más alejado del guitarrista. Esto lo he hecho, volviendo a lo que hacía hace más de diez años, porque creo que es un poco más sencillo localizar el botón de volumen al tacto si está en el final del golpeador.

Y el golpeador casi preparado para instalar:

Fue un mal momento tener que desechar el diseño anterior, pero este otro me parece que está lleno de buenas ideas, y ahora mismo no puedo encontrar nada que me disguste (aunque seguramente ya lo haré). Ni siquiera veo necesidad de trabajar en el diseño de la Siracusa 16T, ese modelo que mencioné más arriba con electrónica mucho más compleja.  Ahora estoy diseñando una versión con estas ideas para el modelo Berlín, forzosamente diferente porque su pastilla convencional no deja espacio para potenciómetros. Llevará los controles individuales de volumen en el cordal, y el control maestro en el golpeador. Será la Berlín V.

Ya oiréis más de todas estas guitarras pronto. Por ejemplo, la primera Siracusa 16R estará en The Fellowship of Acoustics dentro de poco. ¡Estad atentos!