Pastillas para Siracusa

Hace poco hice una modificación en las pastillas que uso para mis guitarras Siracusa. Antes eran de tres hilos, pero pasarán a ser de cuatro, con lo que podré hacer una variación muy interesante que contaré dentro de poco. Aproveché el lío para tomar unas fotos y así explicar la locura que es hacer algo como esto. Ahí vamos.

Una bobina:

Sencilla, ¿no? Pues hacerla no lo es en absoluto. Bajo ese papel delgado está el hilo de cobre, entre seis y siete mil vueltas, y no hay un carrete sobre el que se haya bobinado. La falta de un carrete alrededor del que se bobina el hilo es una exigencia para las pastillas flotantes típicas de las archtop, que deben ser muy delgadas porque el espacio en esas guitarras es muy escaso. Ahí vemos la bobina una vez fuera de los artilugios que se han usado para hacerla, en un proceso de unos 20 pasos al que he llegado solo después de muchos errores que acabaron, no ya con bobinas, sino con muchas pastillas en el cubo de reciclar.

El pickup lo fabrico a partir de un pequeño bloque de madera, habitualmente ébano o ziricote. Aquí se ve cómo uso una pieza de Delrin (a la izquierda) para alinear los terminales, mientras aplico adhesivo para los terminales de otra:

Las operaciones sobre la carcasa que llevan al producto final son más de 40, incluyendo nueve cortes diferentes con CNC.

En el proceso de fabricación de las pastillas uso un ensamblaje intermedio, al que llamo chasis, que está formado dos bobinas unidas con una pieza de fibra. Aquí se puede ver dentro de la carcasa de madera de una pastilla:

Son más sencillos de hacer que las bobinas que los componen, pero incluso así se llevan unos respetables 12 pasos.

Relleno de epoxi:

La carcasa no se corta hasta el final, ya que las paredes de la pastilla son muy delgadas y, sin epoxi, se romperían.

Aquí se ven algunas pastillas aun sin el imán y sin lijar ni pulir, pero ya fuera de la mesa de trabajo. La de ziricote es un tipo especial, una pastilla torcida que ya expliqué en otro post.

Cuando estas pastillas estén terminadas y colocadas en el golpeador, este exótico trabajo habrá tenido todo el sentido: